La cumbre de la Unión Cívica Radical en Santa Fe dejó una señal política nítida: el radicalismo busca reordenarse, fortalecer su estructura territorial y proyectarse como opción de poder hacia 2027. Con la participación de cerca de 300 intendentes de todo el país, el foro funcionó como instancia de articulación federal y como vidriera para los principales referentes del Litoral. Allí confluyeron el exmandatario y actual senador provincial y presidente de la UCR Corrientes, Gustavo Valdés; el gobernador Juan Pablo Valdés, en su primer cónclave de este tipo en el cargo; y el intendente capitalino y presidente del Comité Capital de la UCR, Claudio Polich, entre otros que integraron una nutrida comitiva correntina.
El eje común fue la necesidad de consolidar una estrategia conjunta, con base en la gestión local y la construcción partidaria, para reposicionar al partido en el escenario nacional. La resolución fue clara: profundizar el trabajo territorial, coordinar agendas entre provincias y comenzar a delinear el horizonte electoral de 2027.
Gustavo Valdés, exgobernador y actual senador provincial, sintetizó el espíritu del encuentro: "Reunimos cerca de 300 intendentes de toda la Argentina, fundamentalmente de la región Litoral: Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, del Sur, y también amigos de la provincia de Buenos Aires". El dirigente remarcó que el intercambio permitió "compartir ideas" y fortalecer "un partido político que es nacional", dijo ya de regreso a Corrientes.

En ese marco, subrayó el objetivo estratégico: "Queremos recobrar esa vocación de poder de la Unión Cívica Radical". La frase, pronunciada en su carácter de presidente del partido en Corrientes, marcó el tono político de la delegación. También destacó el gesto institucional del anfitrión: "Pudimos saludar al gobernador de Santa Fe con el gobernador de Corrientes, que lo recibió verdaderamente muy bien como se merece nuestro gobernador", señaló, en alusión al clima de cooperación entre distritos.
Para Juan Pablo Valdés, la cumbre tuvo además un significado personal y político. En su primera participación como gobernador en un foro nacional de intendentes radicales, recordó su experiencia previa: "En 2022 me tocó asistir al Foro de Intendentes y en aquel momento veía cómo teníamos que organizarnos y cómo de repente los resultados no fueron los esperados".
Aquella autocrítica derivó ahora en una lectura más optimista: "Creo que está todo dado hoy y quedó demostrado en este nuevo foro que tenemos gente, que tenemos equipo y que tenemos que confiar en nosotros mismos".

El mandatario fue explícito sobre el horizonte: "Lo más importante es juntar a nuestro partido político y empezar a dialogar de lo que va a ser el 2027". La mención directa al próximo turno presidencial confirmó que el radicalismo correntino pretende incidir en la discusión nacional desde lo orgánico.
Claudio Polich, por su parte, llevó la discusión al plano de la gestión cotidiana. "Ser parte del Encuentro Nacional de Intendentes Radicales fue una oportunidad valiosa para escuchar, aprender y compartir miradas sobre los desafíos que enfrentamos cada día en nuestras ciudades", expresó. Y reforzó la identidad partidaria desde lo local: "Creemos en una gestión cercana, porque gobernar es planificar, administrar y dar respuestas".
El intendente ratificó que, "desde el radicalismo", el compromiso es trabajar "con valores, diálogo y vocación de servicio para construir comunidades más justas y ordenadas".
Su intervención aportó la dimensión municipal a una estrategia que, según coincidieron los referentes correntinos, se apoya en la fortaleza territorial.





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