El gobernador Juan Pablo Valdés transita su primer verano al frente del Ejecutivo provincial con una agenda intensa y diversa, en la que se superponen la gestión cotidiana, la obra pública estratégica, la construcción política y la fuerte impronta cultural que caracteriza a Corrientes. En las últimas horas, el mandatario puso el foco en una de las urgencias recurrentes del territorio: el manejo del agua y la prevención de anegamientos, al supervisar obras de limpieza de canales en la localidad de Santa Ana.
Acompañado por la intendenta Silvana Almirón, el ministro de Obras Públicas, Jorge Meza, y técnicos de Vialidad Provincial, Valdés recorrió los trabajos que buscan mejorar el escurrimiento pluvial en distintos sectores del ejido urbano. Allí se informó que ya concluyó la limpieza del Canal 9, que desagua cerca del 70 por ciento de la localidad, mientras continúan las tareas en el Canal 10 -clave para la zona del Ingenio Primer Correntino- y se proyecta avanzar luego sobre el Canal 11, en Colonia Álvarez. "Con todas estas intervenciones, el agua se va a escurrir de una mejor manera", señaló el Gobernador, al tiempo que llamó a "seguir trabajando mancomunadamente para continuar mitigando los efectos de la lluvia".
La recorrida no fue un hecho aislado. Se inscribe en una coyuntura marcada por lluvias intensas y por la necesidad de respuestas rápidas del Estado provincial.
En declaraciones recientes, Valdés admitió que la realidad climática obligó a ajustar prioridades: "Uno llega con un plan claro para desarrollar la gestión y después suceden este tipo de eventos. A nosotros ya nos agarró con todos los ministros nombrados y la infraestructura provincial desarrollada, y eso nos permitió salir a trabajar, estar cerca de la gente y tomar nota de lo que hay que mejorar".

La frase resume una idea que el mandatario repite desde el inicio de su gestión: planificación, presencia territorial y capacidad de reacción.
Ese perfil se complementa con una agenda política que, lejos de concentrarse únicamente en Casa de Gobierno, tiene fuerte anclaje en los municipios.
En los últimos días, Valdés recibió en el Centro Administrativo a intendentes de Mocoretá, Goya y Loreto, con el objetivo de "continuar construyendo una agenda de diálogo y articulación" entre Provincia y gobiernos locales.
El mensaje es claro: municipalismo activo y coordinación como ejes para sostener la gestión en un contexto económico complejo.
"Estamos llevando una gestión cerca de la gente", insistió el Gobernador al referirse a su gabinete, integrado mayoritariamente por funcionarios jóvenes, donde -según remarca- prima el compromiso y la cercanía.
Pero el verano correntino también tiene otro escenario central: el cultural. Y allí Valdés juega de local. Desde el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola hasta el corsódromo ituzaingueño, el mandatario multiplicó su presencia en fiestas populares que combinan identidad, turismo y economía.
En la apertura de la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé, celebró que el evento pudiera concretarse pese a las condiciones climáticas adversas: "Estamos contentos porque hoy lo pudimos hacer y dar inicio a esta fiesta, muchas personas trabajaron para poner a punto una nueva edición".


Desde el escenario, reivindicó el valor identitario del género y deseó que "todos puedan vivir y disfrutar en familia esta manera tan linda que tenemos de ser los correntinos".
Un día después, en Ituzaingó -su ciudad natal, que gobernó hasta hace poco más de un mes-, Valdés asistió a la inauguración de los carnavales y puso el acento en el impacto económico de las fiestas.
"Más de siete mil personas concurrieron a la inauguración y eso es trabajo, son oportunidades", afirmó, y remarcó: "Corrientes es la capital nacional del carnaval y lo vamos a demostrar con mucho trabajo".
La estrategia oficial apunta a una oferta cultural y turística descentralizada, con eventos a lo largo y ancho de la provincia.
El domingo, nuevamente en el Cocomarola, el Gobernador profundizó ese concepto en diálogo televisivo. "La gente está acompañando masivamente y creo que ese es el mejor indicador de cómo está yendo la fiesta", sostuvo, al tiempo que defendió la inversión pública en cultura.
En ese marco, el mandatario subrayó que "enero y febrero es la oportunidad para la provincia" en términos de visibilidad y movimiento económico.
En paralelo, la política nacional asoma como un frente inevitable. Con el debate por la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional en el horizonte inmediato, Valdés anticipó reuniones con legisladores nacionales.
"Vamos a tener una reunión con legisladores nacionales para analizar la Reforma laboral. Hay puntos que tenemos que estudiar, ver los pros y los contras para que no se alteren los derechos de los trabajadores", advirtió, marcando una posición de cautela y defensa de intereses provinciales.
A ello se suma la expectativa por una eventual visita del ministro del Interior, Diego Santilli, aún sin fecha confirmada, y la preocupación por la evolución de los recursos. "La coparticipación no creció, viene baja. Esperamos que se reacomode", alertó.





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