El gobernador Juan Pablo Valdés se reunió con el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Manuel Adorni, y el ministro del Interior Diego Santilli, en medio de las negociaciones en el Congreso por el paquete de reformas. Este fue uno de los puntos que analizó el mandatario con los funcionarios nacionales, quien sostuvo la necesidad de avanzar en una agenda en común.
El titular del Ejecutivo provincial mantuvo ayer una reunión de trabajo en Casa Rosada con el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación y con Santilli. Además, participó del encuentro el ministro de Hacienda y Finanzas, Marcelo Rivas Piasentini.
Desde la Provincia informaron que el objetivo es fortalecer el diálogo institucional y avanzar con una agenda común. Fuentes oficiales locales indicaron su coincidencia en profundizar la articulación entre Nación y Provincia a los fines de impulsar políticas públicas.
"Más gestión, más articulación y más oportunidades para Corrientes", expresó a través de un comunicado el mandatario respecto de la necesidad de mantener una gestión basada en trabajo conjunto. Desde Casa de Gobierno informaron que Valdés destacó "el compromiso de su gobierno de continuar fortaleciendo vínculos institucionales que permitan avanzar en proyectos estratégicos para el crecimiento y el desarrollo integral de la provincia".
Desde la Jefatura de Gabinete de la Nación, por su parte, señalaron que la reunión se realizó en el marco de la agenda federal que el Gobierno nacional mantiene con los Gobernadores. Tanto Adorni como Santilli recibieron durante el verano a mandatarios dialoguistas para coordinar el tratamiento de las reformas que impulsa el Presidente Javier Milei.
Corrientes no fue la excepción de estas conversaciones. A través de un breve comunicado, desde Nación informaron que con Valdés dialogaron sobre el paquete de reformas que tratará el Congreso de la Nación en el periodo de sesiones extraordinarias.
Los principales puntos que promueve el oficialismo nacional son la reforma laboral, que este 11 de febrero se tratará en el Senado de la Nación, como así, la baja de la imputabilidad de los menores. Ambas iniciativas generan polémica con el peronismo, el principal bloque opositor en ambas Cámaras nacionales.
En el caso de la reforma laboral, la iniciativa cuenta con dictamen favorable desde diciembre y tras una reunión con los jefes de los bloques dialoguistas, la senadora nacional por la Ciudad de Buenos Aires, Patricia Bullrich confirmó que formalizó el pedido de sesión para el próximo miércoles. Para la legisladora de La Libertad Avanza, la iniciativa contaría con los números necesarios para obtener el quórum y lograr media sanción.

En diálogo con la prensa, la exministra de Seguridad de la Nación anticipó que se realizarán cambios pero que éstos se conocerán en el recinto. Por el momento, "están bajo siete llaves", de acuerdo con lo expresado. Los correntinos Eduardo Vischi y Carlos Mauricio "Camau" Espínola participaron de dicho pedido de sesión. Todo indica que Corrientes aportaría los votos que el oficialismo necesita para aprobar la norma.
En paralelo a las conversaciones de los funcionarios nacionales con las provincias, el oficialismo y los bloques aliados trabajan para avanzar con el proyecto de Régimen Penal Juvenil. La iniciativa propone bajar la edad de imputabilidad a los 14 años. El proyecto que impulsan activamente los dirigentes del PRO que se sumaron a LLA, podría tratarse la próxima semana en la Cámara de Diputados de la Nación.
El referente del oficialismo, el diputado nacional Cristian Ritondo había confirmado que la intención es dar dictamen al proyecto el próximo miércoles y tratar en el recinto el 14 de febrero.

Mientras los sindicatos discuten las regresiones de derecho, una de las principales preocupaciones de los Gobernadores es el capítulo fiscal que encierra la reforma laboral. Los artículos 190 y 191 establece la reducción de alícuotas de impuestos como Ganancias para grandes empresas y afectarán la masa de recursos coparticipables que reciben las provincias. Se calcula que la merma total rondará el $1 billón.
En el caso de Corrientes, el gobernador Juan Pablo Valdés había mencionado que las pérdidas por el ítem de Ganancias rondaría los $67.000 millones. Esto marca a las claras la repercusión en los ingresos.
En tanto, Buenos Aires dejará de recaudar $397.000 millones; Santa Fe, $161.000 millones; Córdoba, $160.000 millones; Chaco, $90.000 millones, según las proyecciones de las consultoras.
Desde la Casa Rosada, por su parte, señalaron que la rebaja de Ganancias tendrá un costo fiscal del 0,65% del PBI, que recaerá en un 0,5% para Nación y 0,15% en las provincias. Pero piden que se tenga en cuenta que esta caída se verá compensada por el aumento de la actividad y por los 400.000 trabajadores que serán formalizados, de acuerdo con las proyecciones del Gobierno.
Algunos mandatarios, no obstante, reclaman compensaciones directas. En el caso de Corrientes no trascendió cuáles son los puntos que forman parte de las conversaciones con el Estado nacional más allá de la reactivación de obras nacionales y las conversaciones por el traspaso de inmuebles a la Provincia, que está interesada en el predio del ex Regimiento N°9, ubicado en una zona estratégica de la ciudad de Corrientes.
El Gobierno provincial además solicitó en ocasiones anteriores el reconocimiento de la deuda que mantiene el Estado nacional con la caja previsional provincial.
El capítulo fiscal de la reforma genera tensiones entre los Gobernadores aliados. De mantenerse tal cual, no se desestima la posibilidad de que algunos mandatarios rechacen este apartado, tal como sucedió durante el tratamiento del Presupuesto 2026.
Las deliberaciones son tales que los mandatarios suspendieron un encuentro que se había programado para ayer en el Consejo Federal de Inversiones. Según informaron medios nacionales, hubo llamados desde Nación.





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